Entre una de las tantas cosas pendientes de la ciencia, estaba la que decía que si se aplicaban todas las fórmulas conocidas sobre aerodinamia al abejorro, se podía demostrar que ese bicho *no podía volar*, solo que… volaba.
El problema duró más de 70 años hasta que durante el año pasado se demostró empíricamente, como era que hacía este obeso insecto con sus pequeñas alitas para mantenerse en el aire. Aquí pueden leer en este excelente artículo “Cascabeles en el aire” del amigo Marcelo Dos Santos.
Luego hace poquito, un físico argentino demuestra matemáticamente como es que sucede este aparente milagro (nota de axxón, nota de Clarín).


Lindo post. Tengo un comentario relacionado para hacer, atado al concepto “vuelo” : en casa hay un picaflor que descansa bastante en una rama ¡QUIETO!… “Eppur si paran”.
7 de Noviembre de 2005 a las 2:09 pmLuxa, lo que pasa es que los picaflores van a “Islas López”:http://www.islaslopez.blogspot.com/ a descansar.
7 de Noviembre de 2005 a las 7:37 pmes increioble que el abejorro vuele y mis avioncitos de papel caigan en picada a los 5 metros.
En fin, cuestion de remolinos
8 de Noviembre de 2005 a las 1:14 amSimplemente asomborso… la naturaleza no tiene limites… exelente Nota
11 de Noviembre de 2005 a las 3:27 pmMe aburrio a pesar de que es una curiosidad del mundo animal pero me pregutno ¿tanto documento para poder decir como es que puede volar un maldito animalito? que onda.
24 de Noviembre de 2005 a las 7:20 pmARRIVA LOS PATRIOTAS.